Antonia fue a la oficina de Lorena aterrada por el archivo de audio que recibió y le pidió protección policial. Al revisar el audio, la detective se percató que el remitente era nada más y nada menos que Alfredo.
Antonia fue a la oficina de Lorena aterrada por el archivo de audio que recibió y le pidió protección policial. Al revisar el audio, la detective se percató que el remitente era nada más y nada menos que Alfredo.