A penas consiguió su libertad, Judith comenzó a buscar a Amanda, la gendarme que testificó en su contra y que hoy, al sentir miedo por su vida, acudió a Alfredo Labarca, hombre que le pagó para ejecutar el siniestro plan y que ahora la prefiere muerta.
A penas consiguió su libertad, Judith comenzó a buscar a Amanda, la gendarme que testificó en su contra y que hoy, al sentir miedo por su vida, acudió a Alfredo Labarca, hombre que le pagó para ejecutar el siniestro plan y que ahora la prefiere muerta.