Hablaba tanto cuando entró al colegio que el apodo llegó solo. Entre risas, Matías pasó a ser NatGeo, como el canal. Con el tiempo, el nombre se fue adaptando. Y cuando llegó a la universidad, presentarse así ya sonaba raro. La solución fue simple y directa: Nat.
Hablaba tanto cuando entró al colegio que el apodo llegó solo. Entre risas, Matías pasó a ser NatGeo, como el canal. Con el tiempo, el nombre se fue adaptando. Y cuando llegó a la universidad, presentarse así ya sonaba raro. La solución fue simple y directa: Nat.