Ricardo Carrasco no conoce excusas. Tiene 55 años, es retirado de las Fuerzas Armadas… y sigue desafiando al tiempo con cada movimiento. Mientras muchos buscan la excusa, él encuentra el reto. Con disciplina, energía y una mentalidad de acero, demuestra que la edad es solo un número.
Ricardo Carrasco no conoce excusas. Tiene 55 años, es retirado de las Fuerzas Armadas… y sigue desafiando al tiempo con cada movimiento. Mientras muchos buscan la excusa, él encuentra el reto. Con disciplina, energía y una mentalidad de acero, demuestra que la edad es solo un número.