Juan Carlos Bodoque se vio atrapado en una peligrosa partida de póquer con la mafia y, al no poder saldar una deuda monumental, se refugió en el estudio. Su ansiedad por el juego terminó por contagiar a todo el equipo del programa, llevando a un caos. En medio de esto el Sr. Manguera irrumpió y los descubrió con las cartas en la mano.
Juan Carlos Bodoque se vio atrapado en una peligrosa partida de póquer con la mafia y, al no poder saldar una deuda monumental, se refugió en el estudio. Su ansiedad por el juego terminó por contagiar a todo el equipo del programa, llevando a un caos. En medio de esto el Sr. Manguera irrumpió y los descubrió con las cartas en la mano.