Una nueva jornada de votación vivió la región, cerca de un millón y medio de personas asistieron a las urnas para sufragar en las elecciones presidenciales. Proceso de escrutinio marcado por el caos y colapso, la alta afluencia y ausencia de facilitadores provocaron confusión y retrasos en los locales de votación.
Una nueva jornada de votación vivió la región, cerca de un millón y medio de personas asistieron a las urnas para sufragar en las elecciones presidenciales. Proceso de escrutinio marcado por el caos y colapso, la alta afluencia y ausencia de facilitadores provocaron confusión y retrasos en los locales de votación.