Alejandro y sus hijos, Benjamín y Tomás, son hinchas lilas y sin quererlo, han sido protagonistas de la desafiliación de su club hace 9 años y hoy lo ven levantarse en el fútbol grande de primera división.
Alejandro y sus hijos, Benjamín y Tomás, son hinchas lilas y sin quererlo, han sido protagonistas de la desafiliación de su club hace 9 años y hoy lo ven levantarse en el fútbol grande de primera división.