Mientras estaban en el hospital, Julio le ofreció un vaso de agua para luego llevárselo y analizar las huellas dactilares. Una vez terminado el análisis logró comprobar lo que sospechaba desde el asesinato: Anahí es realmente Judith.
Mientras estaban en el hospital, Julio le ofreció un vaso de agua para luego llevárselo y analizar las huellas dactilares. Una vez terminado el análisis logró comprobar lo que sospechaba desde el asesinato: Anahí es realmente Judith.