Un simple desayuno fue el mejor escenario para un nuevo encuentro entre Marcos y Victoria. La conversación dio paso a los besos, él se alegró porque es del gusto de su jefa, ella le reconoce que es algo más fuerte que una simple atracción pero le pide paciencia para ordenar su vida.
Marcos es un hombre apasionado por los autos y las mujeres, amante del riesgo que vive con su madre y hermana menor, trabaja en un taller mecánico junto a Julián, su mejor amigo. Un día el taller cierra y deben buscar trabajo. En el barrio donde viven hay una fábrica de golosinas de la adinerada familia Duque, liderada por Elena y sus tres hijas. A Victoria una de las hijas, la vida le cambiará radicalmente cuando conoce a Marcos quien será su nuevo chofer. El mecánico se siente encandilado por ella y ella ve una vida con él a la que no está acostumbrada.
