Tras ser deportado de Japón, Matías regresó a Chile solo para descubrir que su familia lo buscaba por presunta desgracia. Pero el verdadero misterio no era su paradero, sino su lucrativo estilo de vida en Tokio: ganaba sumas millonarias trabajando como "novio de alquiler", un oficio legal en Asia que terminó de la forma más inesperada.
Tras ser deportado de Japón, Matías regresó a Chile solo para descubrir que su familia lo buscaba por presunta desgracia. Pero el verdadero misterio no era su paradero, sino su lucrativo estilo de vida en Tokio: ganaba sumas millonarias trabajando como "novio de alquiler", un oficio legal en Asia que terminó de la forma más inesperada.