La imponente visita al Palacio de Potala no estuvo exenta de dificultades: el mal de altura pasó la cuenta y Gisela vivió un complejo momento, debiendo acudir a un centro asistencial por una fuerte sensación de ahogo.
La imponente visita al Palacio de Potala no estuvo exenta de dificultades: el mal de altura pasó la cuenta y Gisela vivió un complejo momento, debiendo acudir a un centro asistencial por una fuerte sensación de ahogo.