Usuarios acusan mayores costos y tiempos de traslado. El municipio descarta una prohibición formal, mientras el MOP reconoce que el lugar no está habilitado como paradero y busca ordenar el tránsito.
Usuarios acusan mayores costos y tiempos de traslado. El municipio descarta una prohibición formal, mientras el MOP reconoce que el lugar no está habilitado como paradero y busca ordenar el tránsito.